josep antoni mollà soriano
Encara que soc mestre titolat, "profesor de E.G. B.", deia el paper, i he treballat a Correus, el periodisme de "corresponsal", al Noticias al dia dirigida pel mestre J. J. Pérez Benlloch, i després la del Levante, fins que funde en 1987 "Crònica" per a la Vall, mentre sóc dels primers corresponsals de Canal 9. En arribar 1998 la Unió de Periodistes Valencians em concedeix, en nom de "Crònica", el Premi Llibertat d'Expressió, i clar, m'ho crec, i des de llavors faig bandera de les sigles d'un programa de televisió: CQC...
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En este Blog tenen cabuda les meues col.laboracions setmanals a l'edició vall d'albaidina d'este diari: "El mirador del Benicadell" i "la noticia de la setmana a la Vall Blanca". També aniran caent altres escrits amb punts de vista i assumptes diferents, que puga anant redactant, ara des de el Carib...
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El ocaso se volvía a cernir, una semana mas, con Albaida, donde su gobierno tricolor, dirigido por el batle de Co... Leer +
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El Blog de Josep Antoni
Publicado: 13/05/2012
La pila de noticias, mayormente malas, que se agolpan en este costado valenciano, no permite centrar el foco en una sola referencia.
Empezando por ese lacerante goteo que se anota mes a mes en la Vall d’Albaida, el del paro, que en el de abril último sumaba 95 personas mas, con lo que la cifra ya se eleva a 10.298 desempleados, por lo que se siguen superando record negativos. Pero en este cruel asunto no cabe llevarse a engaño, y como reza el aserto agrícola “del que es sembra, es cull”, y si miramos el ilustrativo artículo que publicó Levante EMV, el día 4 de este mes, firmado por el ontinyentí Rafael Beneyto, vemos que dice “...politiques actives d’ocupació, habitatge i promoció econòmica, en que la despesa de la Generalitat ha estat un 45 % inferior a la mitjana de les CCAA”, podemos entender la clase de marasmo que nos aflige.
Tampoco es menor la información que hacía pública el gobierno municipal ontinyentí, en relación a la aparición de “problemas estructurales en la piscina cubierta, que obligaran a intervenir para garantizar la estabilidad del edificio”. El meollo lo ilumina el informe técnico cuando apunta, como origen del deterioro anómalo en la oxidación de las estructuras de hormigón, a que en su día no se recubrieron adecuadamente las armaduras de los técnicamente llamados zunxos, realizándose un uso inadecuado del hormigón”. ¿Responsables?, es de esperar que los haya, al menos moralmente, y que se atrevan a entonar el “mea culpa”. Como dato revelador recordar, tal y como figura en una placa conmemorativa que se colocó en el interior de la piscina, que esta fue inaugurada el 10 de octubre de 2001, por el entonces presidente de la Generalitat E. Zaplana, siendo alcaldesa de la ciudad Lina Insa, sobre la cual pesaba la espada de una moción de censura, que había sido registrada el 11 de septiembre del mes anterior. Prueba fehaciente que se inauguró aprisa, corriendo y con dudosas garantías, y todo con vista al ego y a la foto, ante el inminente descabalgamiento de la alcaldía de Insa. Como así sucedió en diciembre de ese año. Aunque no se abriría al público hasta unos meses después de su inauguración oficial.
También hemos tenido alcaldadas, como la que era noticia en este diario sobre la pariente del cada día mas desnortado batle de Aielo, José L. Pinter, o las que se derivan del ex de Albaida, cuyas secuelas llevaban al gobierno actual a renunciar hasta por la insignificancia de la “Dipu et beca”. Buenas nuevas también las hay, faltaría mas, caso de la Unimajors o Universitat dels Majors d'Ontinyent, que se presentó públicamente de cara al nuevo curso. Del acto institucional de presentación cabe destacar, por singular, la oratoria del presidente de Caixa Ontinyent, Rafael Soriano, al subrayar “l'aposta que l'alcalde d'Ontinyent, Jorge Rodríguez, està fent per potenciar el món educatiu en esta ciutat i comarca”.
LA POSDATA
La confirmación de otra apuesta venía del domingo pasado, en el recinto ferial de Ontinyent, plasmada en esos más de 4000 visitantes que acudían a la desafiante iniciativa del mercado dominical. Que a mayor abundancia puede erigirse en un blasón del ”fer comarca”, en base a la afluencia registrada de ciudadanos de diversas poblaciones de la Vall. La incertidumbre, en aras de la necesaria complicidad entre comerciantes y clientes, parece despejada. De momento la suerte de esta bola de nieve ya ha empezado a rodar, con el “vist i plau” del gobierno municipal, bendecida por las buenas perspectivas de los hechos y de muchos colectivos locales, Comerç In incluido, según el escrito de amparo dirigido a esta sección, mediante un correo rubricado por la gerente de los comerciantes.
Publicado: 10/05/2012
En pleno fragor de recortes económicos, en el que priman las ocurrencias sobre los estudios sesudos y racionales, sobre todo acerca de podar las competencias administrativas autonómicas o de los municipios, el calendario nos dice que este mes se cumple un año de los pasados comicios municipales. Un tiempo de sobra para que una entidad como la Mancomunitat de Municipis de la Vall d’Albaida hubiese dado pasos hacía adelante, cobrando el necesario protagonismo que en un panorama como el actual debería asumir y resolver.
Titulares como este de Levante EMV, “Hacienda planea fusionar 7 de cada 10 ayuntamientos valencianos para ahorrar”, en buena lid debería ser suficiente acicate, para que los gobernantes del organismo comarcal tomaran cartas en el asunto. Máxime cuando de los 34 que forman la comarca, solo 4, Ontinyent, l’Olleria, Albaida y Benigànim, se salvarían de la fusión.. Pero de momento el organismo que preside el popular Filiberto Tortosa parece que ni respira. Se limita a sus rutinarias “Obrim les portes dela Vall”, la gala de concesión del premio de novela erótica, las ferias gastronómicas y muy poco mas, pero azuzar el ingenio y dinamizar con necesarias y solventes iniciativas la comarca “res de res”.
Y mira que si quieren tajo de faena en la Vall tienen por encima del Benicadell. Caso de consolidar una red de transporte comarcal, que acerque los vecinos a los servicios de forma racionalizada, entre otros. Así vemos, valga el ejemplo, como el actual vacío propicia disparates, caso de la reciente inauguración de una piscina cubierta municipal en l’Olleria, cuando acaban de cerrar las de Albaida y Benigànim, por insostenibles económicamente, y cuando a 10 minutos de la población vidriera tienen la de Ontinyent, con suficiencia para acoger a los posibles usuarios ollerienses.
Inauditamente el jefe de F. Tortosa, dícese de A. Rus, en lo político y en lo laboral, sacaba pecho públicamente y corría en auxilio de los ayuntamientos, tal y como informaba el lunes este diario, “para evitar fusiones de municipios”, en un intento, a la desesperada, por justificar y llenar de contenido la rancia institución que preside, a modo de su peculiar reino de taifas, que como su propio nombre indica significa un canto a lo obsoleto. Pues cada día les cuesta mas avalar ante la sociedad la decimonónica institución provincial. La cual no se salva ni con ocurrencias como la elección democrática de los diputados, con la que Rus pretendía darle un barniz de credibilidad. Todo menos hacerse el necesario harakiri, traspasando los restos a la Generalitat o a las comarcas, vía mancomunidades. Se tendría que apuntar al paro el pobre.
Mientras vemos que la Mancomunitat languidece, sin apenas voz en el entierro derivado de los recortes, los ocupadísimos consellers valldalbains en vez de buscar y aportar mimbres que certifiquen su necesaria expansión comarcal, ni se sacan de los dedos la patata caliente en la aletargada aplicación del Pla de Minimització, ni rompen una lanza por el organismo comarcal. Y eso que lo tenían fácil, aprovechando ahora la efemérides del pasado 18 de marzo, de 1987, cuando el DOGV (núm. 549) publicaba la aprobación de la “Constitució i els Estatuts de la Mancomunitat de Municipis de la Vall d’Albaida”, y que semanas después, el 21 de abril, recibía su bautismo oficial con la constitución en Ontinyent, por vez primera, del Ple de la Mancomunitat. Son 25 años que lejos de arrojar certezas y progreso “fent comarca”, asoman toda suerte de sombras e incertidumbres.
Publicado: 7/05/2012
El ocaso se volvía a cernir, una semana mas, con Albaida, donde su gobierno tricolor, dirigido por el batle de Compromís, Josep A. Albert, veía como el gobierno central de Mariano Rajoy les arrojaba un jarro de agua fría, al denegarles, en sus denodados esfuerzos por salir a flote y zanjar con la sufrida parroquia, la deuda municipal de los últimos años. Al rechazar el Ministerio de Hacienda la solicitud municipal para acogerse al plan de pago a proveedores. Pero nada, los del Ministerio de Montoro les han dicho que nones, que no se fían, y por ende no recibirán la compensación por su participación en los tributos del Estado, lo que se traduce en el popular “a gos flac, puses amb ell”. Es decir que piensan que, el ayuntamiento albaidí, no ingresará lo que dicen las cuentas que les han presentado como garantía, para obtener el crédito con el que pagarle, las facturas pendientes a los proveedores que, a decenas, en el transcurso de los últimos años, optaron por venderle su mercancía al ayuntamiento que presidía un subalterno del partido de Rajoy, J. J. Beneyto. El mismo que timó la esperanza de la población, vendiéndoles sucesivamente castillos en el aire, como aconteció con el proyecto de la “Albaida humida” o el PAI dels Barranquets. Este alcalde si que gastó lo que no tenia, e intento perpetuarse mediante el clientelismo , a base de duplicar la plantilla de personal municipal y levitar mas de lo debido.
Y como de lo que se siembra, se cosecha, máxime como informaba este diario, en 2008, un duro informe oficial de la interventora municipal, ya le alertaba al ex alcalde Beneyto, acerca de la exponencial deuda que iba acumulando, y que su previsión resultaba “irreal”. Los dígitos irrefutables que, sucesivamente, desvelo la mentada funcionaria, cuando acusaba al anterior gobierno de tener una visión “distorsionada del municipio”, a día de hoy esas previsiones adquieren estatus de catástrofe en las arcas del municipio.
Es una conducta temeraria y trasgresora, la del anterior alcalde, que muestra, con toda su sangrante crudeza, la impunidad de la que gozan esta lacra de políticos, cuya actuación infractora es puro delito, pero solo cuando la ejecutan la mayoría de ciudadanos en otros ámbitos. Y mientras, el batle Albert, ha venido siendo noticia por sus continuadas gestiones en busca de empezar a deshacer tan irracional entuerto municipal. La peor herencia democrática en la Vall de la que se tiene conocimiento
Publicado: 3/05/2012
A propósito de la reciente visita a Ontinyent de Ximo Puig, secretario general de los socialistas valencianos, conviene evocar, desde una perspectiva histórica de las últimas décadas, la influencia, letal, que ha tenido para la industria textil de Ontinyent y su entorno, la llegada del PP al gobierno de la Generalitat en 1995, con E. Zaplana al frente.
Inauditamente no se han escuchado voces en contra del PP, entre los potencialmente afectados. Pero alguien deberá pasarles factura, digo de los conmovidos de la industria tradicional de aquí, a los mandatarios del PP valenciano. Al menos políticamente, ya que penalmente parecen inmunizados ante la irrupción de tanta tropelía.
Y sin ánimo de inciensos, pero si al menos de reconocimiento, compete señalar, en unos tiempos en los que el PP ni por asomo muestra la menor sensibilidad hacia la deprimida industria textil, que políticamente, el nuevo responsable del socialismo valenciano, sitúe entre sus prioridades de actuación gubernamental “recuperar la industria tradicional”. Que evidentemente ya nunca será lo que era, pero del mal el menos. Difícil tarea, cuando no imposible, a estas alturas de la famosa crisis o nueva era. La apuesta de Ximo Puig, suena a incentivadora, cuando reivindicaba en Ontinyent la importancia de la industria tradicional valenciana "como elemento imprescindible para recuperar la economía valenciana".
La zona textil que gira entorno a Ontinyent recibió apoyos importantes, en la década de los 80, por parte del gobierno socialista de la Generalitat, como se derivaron a raíz de la creación del IMPIVA, destinado a “desarrollar la política de promoción de la innovación del Gobierno Valenciano en el ámbito de las pequeñas y medianas empresas”. Así como los Institutos Tecnológicos, caso de AITEX, “una entidad clave en la promoción e innovación del desarrollo Tecnológico de la Industria Textil”, que situaron en la senda de la modernidad la producción del sector. Sin embargo la alocada política de eventos que empezó a expandirse desde 1995, se olvidó concienzudamente de arbitrar referentes como los reseñados para el sector tradicional textil.
A finales de los años 80, Ontinyent acogió unas jornadas sobre el futuro del textil, con el fin de alumbrarle estrategias al empresariado y la decidida participación de la Generalitat Valenciana, que por entonces presidía el socialista Joan Lerma. Pero inopinadamente, esta suerte de evento pedagógico, después no tuvo continuidad. Las prioridades se pervirtieron, a partir de 1995, cuando accedió al gobierno del Consell el PP. Y apuntalar y vacunar a la industria textil, ante su necesaria y perenne readaptación, para sobrevivir a la globalización que se cocía, el gobierno del PP valoró que no era urgente. En cambio las “tierras míticas” empezaron a emerger y a venderse como el cuento de la lechera. Resultado: Zaplana en vez de invertir para salvar una parte del textil con nuevas tácticas, vampirizó al empresariado textil de aquí, succionándoles de los depósitos yugulares algunos millares de millones de las antiguas pesetas, para fiarlos, como bien nos ilustra el libro de Alfredo Grimaldos, “Zaplana el brazo incorrupto del PP” (2008), a ese gran prodigio del “desficaci”que es el Terra Mítica benidormí. Donde se abrió la carrera de la corrupción valenciana, siempre tutelada por el PP, cuyas secuelas se prolongan a la actualidad. Una operación en la que las grandes cajas valencianas, Bancaixa y CAM, empezaron a perder el nombre. La de Ontinyent, que afortunadamente no tenía presidente de obediencia PP, se salvó de esa catástrofe al no claudicar y no invertir una peseta en dicha megalomanía.
Publicado: 29/04/2012
El pasado viernes el regidor de cultura de Ontinyent, J. A. Calabuig Oviedo, presentaba, a modo de panacea cultural, el nuevo Consell de Cultura de la ciudad. Inopinadamente y por carambola dicha idea puede actuar de salvavidas de tan menguante concepto, a criterio de algunos eruditos, al menos en esta ciudad. A poco que este Consell puentee y dinamice la inexistente tarea que debía activar el técnico cultural. A priori esas eran las expectativas cuando se creó dicha plaza municipal en la década de los 80.
Por ello, y en aras de una mayor eficacia, en lo que atañe a resultados culturales, Ontinyent tiene diagnosticado un tumor en su área de cultura, que de no extirparse su proceso cancerigeno, peligra el desarrollo, cuando no la supervivencia, del concepto tradicional de cultura en la ciudad.
El memorial de agravios, que ostenta por méritos propios la actuación de la plaza de funcionario municipal, correspondiente al técnico de cultura, es tan extensa que su exposición ocuparía decenas de páginas. Baste señalar, eso si, que ha sobrevivido inmune a diversos gobiernos y de distinto color. Sin embargo, lejos de destacar por el lustre de resultados en su labor, en su haber figura un inaudito descontento mayoritario, que se palpa en todos aquellos que en alguna ocasión, por asuntos ligados a cultura, han tenido que claudicar a su prepotencia y endiosamiento.
Actualmente no se le conoce ningún respaldo político a su status. Además lejos de tejer puentes, de cara a una mas efectiva y racional programación cultural con organismos próximos de la ciudad, caso de la Mancomunitat de Municipis o Caixa Ontinyent, siempre ha girado en órbitas de distante superioridad y arrogancia.
El episodio, protagonizado por quién ocupa la plaza de técnico de cultura municipal, en el reciente concierto de Músicos de Guardia, fue antológicamente kafkiano. A la vista de la pila de agravios y obstáculos que interpuso, llegando hasta torear la voluntad del regidor de cultura, en aras de un tiquismiquis decimonónico, impropio de estos tiempos. Ante lo que cabe concluir que la realización final, de dicho concierto en la sala Gomis, se debió al empeño desmedido y a una continuada resignación ante la arbitrariedad por parte de los músicos. Pero es que semanas antes también habían sido los Joves Meruts los damnificados por los delirios provenientes del susodicho técnico municipal, quienes, encima, han tenido que rascarse el bolsillo, unos 2000 euros, por su atrevimiento de dinamizar la cultura, con un festival de teatro en la ciudad, desafiando en su tarea las zancadillas funcionariales.
Con todo la clave estriba en el presupuesto municipal de cultura, cuyos dígitos para este 2012, y en lo tocante al capitulo de personal, dicen que las 5 personas que laboran en el mentado departamento a las arcas le costaran 162.000 euros. De ellos el técnico cultural se chupa unos 56.000 euros. Paradójicamente las actividades de la ponencia de cultura solo disponen de 25.000 euros para todo el ejercicio.
Tales referencias económicas se dan de bruces con la irrupción del nuevo Consell de Cultura. Por lo que no resulta difícil apuntar que la productividad de la plaza rémora, la que ocupa el técnico de cultura, ha quedado reducida a la mas insignificante expresión. Por lo cual, y en aras de rentabilizar públicamente los impuestos ciudadanos, el gobierno que preside J. Rodríguez ya tarda en extinguir dicha ocupación, que la coyuntura actual ha convertido en obsoleta. Doctores tiene la iglesia para proceder como toque (aunque seguro que no es la única plaza municipal que, por otras circunstancias, se puede cuestionar).La racionalidad en la cosa pública se impone.
Publicado: 22/04/2012
Sendos actos, de orden económico, apuntan hacia la ansiedad que se respira en Ontinyent por salir de esta crisis, que ya va para un quinquenio en lo general (en lo particular, que es la crisis textil, mas tiempo), cuyas secuelas están cambiando los pilares de nuestra historia. El batle de la ciudad, Jorge Rodríguez, fiel a su idea de generar nuevos cauces económicos para la ciudad, bendecía dos iniciativas que, a poco que echen raíces, pueden significar un balón de oxigeno, para el computo de la deprimida economía local.
Primeramente daba su calor a la jornada organizada por AVIA y COEVAL, bajo el epígrafe “Foro sobre la excelencia empresarial”. Conceptos como inteligencia, formación, innovación o oportunidad, fueron esgrimidos por J. Rodríguez en su alocución inaugural de la jornada que abría el “Camí per a la recuperació econòmica i l'excel·lència empresarial a la Vall d'Albaida”. También el presidente de COEVAL, Rafael Pla, se mostró optimista, sustentando su fe en “apostar por la reindustrialización”. Los tiros del encuentro se dirigieron a la aplicación e inserción de la automoción en el contexto de la industria local. Por intentarlo que no quede.
La segunda convocatoria que también presidía y exaltaba, como representante del gobierno municipal, el batle, se ha bautizado como “Viver de Comerços”, (no confundir con el Viver d’Empreses, del que casi nunca mas se supo tras la inauguración presurosa que protagonizó F. Camps). Su ubicación en el Centre Comercial El Teler, va a suponer un nuevo desafío a su falta de despegue. Máxime en los tiempos de recensión que corren. Aunque precisamente por ello la iniciativa resulta doblemente plausible. No en balde este Centro Comercial, desde su apertura, ha tenido el lastre de la falta del desarrollo esperado. Lo cual ha venido ejerciendo de termómetro, respecto a la flacidez comercial del lugar y, por extensión, de Ontinyent como foco dinámico y de atracción comercial de la comarca.
Y es que el batle sabe muy bien que la suerte económica de El Teler, está umbilicalmente unida a la del conjunto del comercio ontinyentí. De ahí que aplauda y promulgue medidas seductoras e incentivadoras para la apertura de negocios en esta plaza. En ese sentido también resulta loable el gesto de la dirección del mentado centro comercial, al dar su brazo a torcer en el espinoso tema de los precios, casi prohibitivos, que aplicaban en el alquiler de los locales, los cuales han espantado y frenado, al menos hasta la fecha, a numerosos comerciantes que hubiesen optado por un espacio tan bien situado estratégicamente, y con una dotación completa de servicios, a partir del gran parking para vehículos, un complemento tan imprescindible en los negocios comerciales actuales.
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LA POSDATA
Como informaba este diario, ayer viernes, cuando aún no ha pasado un mes de la entrevista que una delegación ontinyentina, presidida por el presidente de la Mancomunitat, Filiberto Tortosa, mantuvo con altos representantes de la consellería de Justicía, tras la cual se aseguraba acerca de la continuidad de los juzgados comarcales de Ontinyent, en el sentido de no peligragar, ahora, los del Consejo del Pode Judicial, vuelven a moverle la silla y a sembrar incertidumbre entre la ya de por si marginada población ontinyentina, en lo tocante a servicios públicos. No se sabe bien hasta que punto cortan y pinchan los del CGPJ en este asunto, aunque a tenor de la política que practica el ejecutivo de A. Fabra, siempre con el “donde dije diego, digo...”, cabe estar preparados y temerse lo peor. Al tiempo.
Publicado: 19/04/2012
Casi al unísono y desde posiciones ideológicas antagónicas, el alcalde socialista de Ontinyent, Jorge Rodríguez, ha visto como sendas decisiones, que se podrían reputar de tolerancia, y de poner en práctica aquello de ser el alcalde de todos, en las que se ha puesto a prueba su talante democrático, caiga quién caiga, han sido vistas con división de opiniones.
Por una parte, el pasado viernes, a instancias del presidente de la Sociedad de fiestas de la Purísima, Manuel Penadés, el batle encabezó una delegación ontinyentina de apoyo, en el encuentro que mantuvieron con el director general de la conselleria de Infraestructuras, Vicente Dómine, en cuyo transcurso se le solicito financiación, para la instalación de un conjunto escultórico en conmemoración del 350 aniversario de las fiestas de la Purísima. Dicha escultura está presupuestada en 42.000 euros, habiéndose previsto su ubicación en la rotonda de acceso al futuro puente de Sant Vicent. Según la nota de prensa emitida por la conselleria, tras la reunión, esta “ha recogido la propuesta e iniciativa de Ontinyent que será valorada en la menor brevedad posible”.
Expuesto lo cual conviene introducir las siguientes consideraciones, dada la extrema gravedad que atraviesan las arcas públicas valencianas, empezando por la propia Generalitat. Porque en la coyuntura actual solicitar del bolsillo de todos los valencianos, creyentes o no de la fe católica, un dispendio que, comparado con los drásticos recortes que está sufriendo la sanidad, educación o investigación, resulta perplejo sino frívolo. Máxime cuando la sociedad demandante acerca de un símbolo que apela a la vanidad, se rige por cánones de orden religioso, tal y como maniobró, a tal fin, en la década de los 80, el entonces cura párroco de Santa Maria, Jesús Murgui, actual obispo de Mallorca, al despojar de obediencia civil los estatutos que rigen la sociedad festera. Por tanto extraña que, ahora, desde la presidencia de la Purísima no se haya optado por dirigirse al organismo mas natural, el arzobispado de Valencia, que para un asunto de esta enjundia debería hacer valer unas migajas de la requisada herencia Nadal, cifrada en mas de 23 millones de euros, la cual, desoyendo la voluntad testamentaria, maneja a su antojo la cúspide clerical de Valencia, sin fiscalidad alguna.
El otro asunto, en el cual se ha visto involucrado J. Rodríguez, en calidad del cargo que ostenta, le ha sobrevenido como secuela del amparo que otorgó, en el último pleno municipal, a la moción presentada por el representante de IU, quién hace valer su condición de bisagra, a la que le saca petróleo si se tercia: “Reconeixement a la II República, els seus valors i els seus defensors”. El tercer punto , de los cinco que constaba dicha moción, aprobada por mayoría, decía: “Que cada 14 d’Abril , coincidint amb l’aniversari de proclamació de la II República, llueixi la bandera republicana a l’edifici del consistori, per tal de retre homenatge a aquesta època i als seus defensors”. Llegado el día 14, así se hizo. Y claro, al parecer, los cachorros herederos de los vencedores del golpe de Estado de 1936, dieron rienda suelta a la bestia que llevan dentro, montando el Cristo y acechando a los funcionarios armados de la ciudad, para que se rebelasen contra el poder democrático municipal, eliminando de la fachada del ayuntamiento la simbólica bandera tricolor, icono de una época histórica. Afortunadamente la visceralidad talibán de esos ciudadanos extremos no pasó de los insultos y el vocerío.
Publicado: 18/04/2012
El esperado concierto de los ontinyentins Músicos de Guardia, el pasado sábado en una abarrotada sala Gomis de Ontinyent, no defraudó las expectativas creadas.
El pulcro sonido folkrock que caracteriza a MdeG, sonó limpio y transparente como las aguas del Pou Clar. Con seriedad y precisión fueron desgranando uno a uno los temas incluidos en su primer CD, “gestos de rock”, cuya canción sirvió, además, para abrir el concierto que, durante poco mas de una hora, ofreció una doble finalidad: Grabar un DVD de dicho recital, el cual formara parte del segundo CD del grupo, que se publicara en los próximos meses. Asó como también para poner fin, tal y como explicó su cantante, a la tanda de conciertos que MdeG ha ido ofreciendo en los últimos cuatro años, en que han ido presentando las canciones de su primer trabajo. Sin duda fue un recital donde MdeG mostraron su mayoría de edad, que avala su concepción musical.
Su cantante, Robe, en esta puesta de largo del grupo estuvo a la altura de las circunstancias, interpretando con su voz quejumbrosa la selección de letras intimistas. Pablo mostró su mutabilidad y buen hacer en las cuerdas, incluso cuando empuño la guitarra eléctrica logró una musicalidad limpia y clara. El ritmo del batería, Josep, fue otra de las bazas de la sesión, con un compás sostenido y de fondo, como pocas veces se ha escuchado con tal pulcritud por estos lares.
En el tramo final MdeG fueron haciendo boca con algunas canciones que integraran el0 listado del segundo CD, cuya línea apunta a un mayor criterio creativo del grupo. Además, la inclusión de algunos músicos complementarios para la ocasión, aprovechó para que las canciones del primer CD sonaran más brillantes y con mayores matices. Todo un lujo musical, del que la parroquia musical ontinyentina anda tan ayuna.
Los músicos
Al trío que conforma MdeG formado por Robe Mollá, guitarra y voz, Pablo Gisbert, guitarras, y Josep Bas, batería; para este concierto especial estuvieron arropados por: Gerard Vercher, piano, órgano hammond y acordeón, Adrián Picazo: bajo, Angels Muñoz y Rafa Navalón, violín y Noelia Balaguer al celo.
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Publicado: 14/04/2012
Este sábado, 14 de abril, el grupo ontinyentí Músicos de Guardia grabaran su concierto, en la Sala Gomis de la ciudad, para distribuirlo posteriormente, mediante un DVD, junto al que se anuncia como segundo disco del grupo, cuya publicación se anuncia para los próximos meses.
Cuando hace cuatro año Músicos de Guardia grabaron su primer CD, “gestos de rock”, su composición se reducía a Robe Mollá, voz y harmónica, junto a Pablo Gisbert, guitarras. Ambos autores de unas letras intimistas y una música acústica.
Ahora, tras decenas de actuaciones en las que han ido madurando su propuesta musical, incorporando a la formación a Josep Bas, en la batería y percusión, incluso en diversas actuaciones han contado con la colaboración del canta autor del Comtat. Andreu Valor., tal y como expone su cantante “volvemos a casa para terminar la gira del primer trabajo (Gestos de Rock) con la banda al completo”.
El repertorio que han preparado para este concierto se apoyará básicamente en su primer CD, “Gestos de rock”, que contiene ocho composiciones, en la línea de artistas de folk rock, que van desde los Birds a Quique González o los Secretos de los hermanos Urquijo, mas otros que han ido incorporando a su repertorio en sus directos. Para el de este sábado incorporaran sonidos de violines, mandolinas, pedal-style o violonchelo a la acústica clásica de MdeG.
De su primer trabajo cabe destacar la singularidad de canciones como “primero”, con estrofas de esta guisa: “aunque se que no eres virgen, yo te tengo en un altar...”. Y es que como exponía Robe, en unas declaraciones a este diario, 13 noviembre 2009, “las letras son, para nosotros, lo fundamental. El resto de la música tiene que estar orientada a que los versos calen en la gente”.
Publicado: 14/04/2012
Una exposición fotográfica evoca al Ontinyent del comienzo de la denominada como la “década prodigiosa”. Pero como bien advierte un poema de A. Machado, “y al volver la vista atrás se ve el camino que nunca se ha de volver a pisar”. Ambos mimbres constituyen la esencia que se plasma, desde el sábado 7, en la exposición dedicada al Ontinyent de hace medio siglo, que ha sido realizada por el Grup Fotogràfic Pou Clar, con fotografías de la ciudad relativas a lugares y gentes de los años 1961-1962, efectuadas por Rafael Bernabeu Galbis, que se muestran en el CC El Teler.
Las imágenes retrospectivas ofrecen escenas como la presidencia, en el transcurso de un desfile, de las denominada en aquella época de régimen dictatorial “fuerzas vivas”, el paraje del Pou Clar, que apenas se diferencia en concurrencia y formato del que se puede contemplar en los días de verano de los últimos años. También se contempla la demolición de un edificio en la plaza Santo Domingo, en cuyo solar se iba a levantar el edificio que alberga la sede central de la emblemática Caixa de Ontinyent, que por vaivenes y convulsiones de la reciente historia económica española ha pasado ha erigirse, con su seña numantina a desaparecer, convirtiéndose por ello en una “rara avis” del concepto acuñado como cajas de ahorro en España.
Obviamente, dicha exposición, se asoma como la punta de un iceberg de historia. Cuyas realidades, mayormente se presumen. Era un Ontinyent en blanco y negro. Era esa ciudad ancestral, aislada en un valle. El transporte era precario. Los medios de comunicación no cubrían la información local ni la comarcal, a no ser que se tratara de algún suceso o noticia que exacerbase a los sectores del nacional-catolicismo, dominantes y adscritos al régimen golpista de Franco. De ahí que la emisora local, Radio Ontinyent, diariamente emitiera el parte o diario hablado de las 14’30 horas.
Las indumentarias de las gentes de la calle expuestas revelan la distancia, a años luz, respecto a la modernidad en muchos conceptos. Eran síntomas de una lejanía en relación a las costumbres que florecían en la emergente Europa o Estados Unidos. Aquí por no llegar, no alcanzo ni de lejos, los cambios que irradió el turismo costero.
Una retrospectiva cinematográfica de películas de aquella época rodadas por el sin par Luís G. Berlanga, caso de Calabuch (1956), los jueves, milagro (1957) o Plácido (1961), como guarnición de la exposición, nos acercaría con mas propiedad social a aquel Ontinyent, el que visitó por primera vez, en 1962, Joan Fuster, con motivo de sus fiestas de moros y cristianos, cuya crónica en prensa levantó ampollas entre los “intocables” de la ciudad.
En aquel 1962, donde la televisión aún no había llegado a los hogares, la radio, y hegemónicamente la que había fundado Salvador Miquel, con una programación entrecortada y de preponderancia musical, especialmente a través de sus discos dedicados, hacia llegar las canciones del momento, es un decir, caso de Raphael, quién, tras ganar el Festival de Benidorm, se convirtió en un cantante habitual de la radio ubicada en la plaza Santo Domingo. Otros cantantes y canciones de éxito, por aquellos días, que llegaban a través de esta emisora a los receptores ontinyentins y de la comarca fueron el "Di, papá" por José Guardiola (quién falleció el pasado lunes) y su hija Rosa Mary, el “perdóname" del Dúo Dinámico, o “Tómbola" de Marisol. También, allende, se registró la irrupción del fenómeno Beatles, pero aquí no llegarían, en todo su esplendor, obviamente en blanco y negro, hasta una noche de cine de verano, cuando en el Torrefiel se proyectó el desbordante film “Que noche la de aquel día”.
Publicado: 9/04/2012
Empiezan a otearse últimamente en Ontinyent, con una frecuencia inaudita, especialmente en el sector de la hosteleria, signos que apuntan a una irrupción de brotes verdes, espoleados tal vez al calor de la llegada de la primavera, que por su trascendencia cabe reseñar. Dada la trascendencia que tiene en una ciudad cuya población, al menos durante las últimas décadas, ha vivido de espaldas a la urbe y volcada en la individualizada cultura de la “caseta” del extrarradio.
Algunas de esas iniciativas que compete señalar, como acreditación de lo antedicho, la “setmana de la calçotada”, que aconteció el último período de marzo, organizada por restauració Cúgol. El mismo restaurante que ya anuncia, entre los días 16 y 22 de este mes, la “V setmana de l’arròs”. El pasado fin de semana era el restaurante Màgic el que celebraba una cena marroquí con bailes y ambientación musical de dicho punto geográfico.
Pubs como el Iris o con mayor periodicidad el Luna Café, a través de sus conciertos semanales Rock & drink, vienen ofreciendo una oferta musical, a través de una programación musical en vivo y en formato para pequeños locales, singular y de nivel, pese a que su aforo siempre se queda pequeño, lo cual avala el acierto de las propuestas. A estos locales cabe sumar las actuaciones mas intermitentes del Màgic. El último en sumarse a la música en vivo y en formato reducido ha sido el Jauja Parc, enclavado en el parque Mestre Ferrero, que mediante la proposición de “los domingos al sol”, ofrece música en ese tiempo previo a la comida dominical, donde se toma la cerveza de forma distendida y se comparte con las amistades o familia, en la terraza de un lugar tranquilo.
Pero donde la sociedad ontinyentina ha respondido, de forma inequívoca, rompiendo prejuicios conformistas, respecto a sus hábitos, demostrando que si hay buena oferta hay respuesta, fue el pasado sábado, día en el que, además del fulgor que desencadeno la celebración de la Trobada d’escoles en valencià en el recinto del Ausiàs March, también en la plaza Concepción, y a la llamada de la celebración de un baile publico, a cargo de la academia Ópera, con motivo de su 25 aniversario, se congregó un numeroso público que hicieron de ese 1 de abril un día de agosto anticipado, al menos para los bares del lugar, a tenor de la gran concurrencia que acudió al reclamo.
Otra oferta en ciernes, realizada ante el gobierno municipal, por un comerciante visionario, atañe a la celebración de un mercado dominical en el recinto ferial de Ontinyent. Sin embargo esta idea dinamizadora económica y socialmente, mientras es aplaudida esperanzadoramente, desde el gobierno ontinyentí o el sector de la hosteleria, entre otros, se ha encontrado con un inopinado rechazo procedente del sector comercial “in”, que lejos de contemplar dicha oferta como una nueva oportunidad de negocio, prefieren enrocarse, sin mirar hacia la alternancia de nuevos conceptos comerciales, con las que afrontar los desafíos de la vigente crisis. Un desaire que no se sostiene precisamente en unos tiempos tan propensos al cambio de costumbres, como arma clave para la supervivencia. Los mercados múltiples siempre han sido un foro de socialización, cuya implantación en la ciudad, ejecutada con visión y adaptado a los gustos actuales, puede erigirse, a poco que la oferta no defraude las expectativas, en un reclamo local y comarcal, como nunca se vio en una población que, durante las pasadas décadas, vivió volcada en la industria textil y en la “caseta”, y erigiéndose en una suerte de mercado de la Vall por excelencia.
Publicado: 1/04/2012
Vaya semanita trepidante que termina por estos pagos. Parecía de pasión. Así se ha visto al batle de Ontinyent, Jorge Rodríguez, como nadando entre dos orillas. La de su gestión municipal y la que atañe al congreso de los socialistas valencianos de este fin de semana, bañándose y guardando la ropa, mientras levantaba, junto a los representantes de Xàtiva y Alcoi, consignas de paz y el estandarte de las CCV, para que se entere, quien debe, que estas comarcas también existen, o sea el candidato Ximo Puig, por quién rompían una lanza..
Publicado: 28/03/2012
A fuerza de haberse deteriorado valores que, se presume que siempre los hubo, como la solidaridad y la justicia social, nos encontramos en una coyuntura en la que empieza a divisarse con resignación el dicho popular de “sálvese quién pueda”, En este trance, obviamente, quién tiene todas las de perder es “poca ropa”. Es decir los mas desprotegidos, sea individualmente o en instituciones públicas.
El individualismo galopante de una sociedad que ha adorado al vellocino de oro del consumo se ha dado de bruces. Y ahora andan desorientados, sin norte.
Si miramos arriba de la pirámide del poder valenciano vemos que, Alberto Fabra, como presidente de los valencianos, o sea de la Generalitat, lanzaba en una reciente entrevista una suerte de Sos: "sin ayuda no podemos asumir los recortes". Pues que bien, menudo mensaje tranquilizador el que lanzaba el heredero del tándem despilfarrador, Zaplana-Camps. Y como a los del PP valenciano las esencias autonómicas les importan un higo, ya que su ADN es “ofrenar”, pues ahora esperan a que papá Estado los saque del charco donde se han metido, aunque sea a expensas de vaciarles el ente autonómico.
Pero claro como aquí, el votante, como el cliente de un negocio, siempre tiene razón y tienen licencia para equivocarse, aunque vote inconsciente y temerariamente, nadie les tildara llanamente de burros. Y así le va al pueblo valenciano.
Mientras, en la Vall d’Albaida, aunque estacionalmente ya llegó la primavera, seguimos instalados en el crepúsculo general, pese a algún que otro espontáneo brote verde.
Así vemos, como informaba este diario, que a un organismo “poca ropa”, como la Mancomunitat de Municipis comarcal, le acaban de dar con la puerta en las narices, cuando pretendía acogerse a los beneficios del maná del gobierno de M. Rajoy, para saldar los dos millones de euros que acumulan en facturas. Un revés de los suyos para el popular Filiberto Tortosa que la preside, con efectos colaterales para los valldalbaidins.
También vemos qué, antañas reivindicaciones de igualdad solidaria, como la que enarbolaba el socialista Jorge Rodríguez, para Ontinyent, en relación al centenario millón de euros, que esgrimía el actual batle, cuando ocupaba la bancada de la oposición municipal, como agravio perpetrado por el Consell del PP, ahora la cruda realidad las ha pulverizado, por eso se cogen como a un clavo ardiendo, a la construcción del demorado puente de Sant Vicent. Y a entonar, mirando de reojo al gobierno de A. Fabra, el “virgencita que me quede como estoy”.
Cuando se otea el horizonte ontinyentí, en la carrera del salvamento, nos encontramos toda clase de ejemplos. Sin duda el más notorio, si no atenemos a la calidad de su rango, es Caixa Ontinyent, cuya defensa numantina de sus esencias, a la vista de los grandes tiburones financieros que andan sueltos, empieza a provocar admiración, de uno a otro confín. La gesta de solvencia e independencia de esta pequeñín, dada su rareza, pronto podría ser declarada como una especie a proteger, en aras de la generalizada extinción de esa fauna crediticia que comúnmente se denominaba cajas de ahorro.
También se vio que algunos fabricantes textiles, cuando empezó a rugir la marabunta China, se apuntaron al carro de la deslocalización, trasladando sus inversiones a solares mas fructíferos, como podían ser al norte de África o Asia.
Además los tiempos que corren abonan la afloración de casos singulares, como el del ontinyentí Ramón Cerdá, un hacedor, como churros, de empresas de dudoso destino, como se ha visto con las que le han adquirido clientes distinguidos: los “Gürtel” o el lío Urdangarin.
Publicado: 25/03/2012
No es de extrañar que el pasado jueves el batle de Ontinyent, Jorge Rodríguez, solemnizara “com cal”, en el marco del Palau de la Vila, la llegada a la ciudad de la sede social de Kuups S. L., la empresa que gestiona los supermercados Vidal. Y como la ocasión y el fruto gestor se lo merecían, Rodríguez quiso que, a modo de bienvenida a esta suerte de navegante, por el proceloso mar de la economía, el capitán de la nave Kuups, Miguel Ángel Alcaraz, cuando pisara tierras ontinyentinas, la flor y nata de la representación socio-económica, además de la política, acudiera a arroparle en el fasto organizado para saludar su desembarco
Y es que iniciativas de esta jaez obligan, inexorablemente, a los representantes municipales a asirse a esta clase de realidades emprendedoras, como forma de lanzar solitarios mensajes de esperanza, en contraposición a la continuada cascada de desventuras que desertizan el panorama económico por estos pagos.
En una ciudad tan castigada por la crisis general y la derivada del tsunami chino, que anda ayuna de buenas noticias colectivas, ponerse gala por agradecimiento, que en épocas pasadas hubiese resultado hasta discriminatorio, en una coyuntura como la actual, resulta hasta plausible. No en balde aunque la cifra de personas que abandonaran la lacerante cifra de parados ontinyentins, 4.445 según el último balance, esta apenas experimentará un rasguño en sus dígitos, por tanto, las esperanzas depositadas por el mandatario ontinyentí, parecen apuntar a la irrupción de algún tipo de efecto multiplicador que pueda hacer aflorar nuevas oportunidades económicas y de ocupación en la ciudad, no previstas en el guión inicial, a tenor de las manifestaciones realizadas por J. Rodríguez, en el trascurso del susodicho acto protocolario..
En ese apartado de buenas expectativas se inscribe el espacio escogido para la instalación empresarial, el centro comercial el Clariano. Un sitio que, por su ubicación, puede significar un revulsivo y acicate para dinamizar la zona, bastante alicaída desde que en sus cercanías cerro Eroski-Ontinyent, ya que junto a la instalación del departamento de gestión, se complementará la creación de un nuevo supermercado de más de 2.000 m2.
Otra chispa, para dar calor a una capital comarcal desangelada por los fríos paralizantes de la crisis, se encendía en la tarde-noche de ayer viernes, con la reapertura del pub mas clásico de la ciudad, tras un año de cierre, el JM, a cargo del veterano hostalero ontinyentí Luis Martínez. El objetivo de la renovada oferta es hacer emerger la vida nocturna local, que aunque nunca gozó de excesiva salud, en los últimos tiempos ofrece un encefalograma plano. Invitados ilustres y selectos para la ocasión muchos, con el alcalde ontinyentí al frente.
LA POSDATA
En el reverso de estos últimos siete días se sitúan noticias como esta: “El juzgado aprueba el concurso de acreedores de Gestiona, una firma del Ayuntamiento de Albaida cuyo principal fin era la promoción urbanística.”, acarreadas por uno de esos políticos alejados de la realidad, que tanto daño han causado, en sus respectivos ámbitos y bajo la divisa del PP, caso del ex alcalde albaidense Juan J. Beneyto (otros nombres serían F. Camps, L. Insa, etc.). Para mas INRI Gestiona, cuya deuda asciende a 4 ‘5 millones, pasa a ocupar un “dudoso honor”, al convertirse, según todos los indicios, “en la primera empresa pública de la C. Valenciana en entrar en concurso de acreedores”, según recogían algunos medios.
Publicado: 21/03/2012
Aunque aún no estamos en primavera, el anuncio que hacía la edil ontinyentina Rebeca Torró, acerca de la retirada del andamio de la calle Mayans, caerá como el agua de mayo, es decir en dicho mes, poniendo fin a 5 años letales para este segmento urbano céntrico y popular. Los efectos colaterales, por dicho embudo viario, han propiciado quejas sesudas por parte de los comerciantes de la zona, siendo cuantiosas, pese a que sus repercusiones sociales y económicas aún están por inventariar, si bien, a ojo de buen cubero, si que se puede avanzar que han sido devastadores. Baste citar el cierre, durante este tiempo, del hotel Pou Clar, anexo al edificio del andamio, entre otra pila de damnificados de forma directa. Hasta el extremo de haberse convertido esta calle en fantasmagórica, la cual forma parte de las antaño conocidas por “cases noves”. Fueron levantadas hacía el siglo XIX, por la entonces clase mas acomodada de la ciudad, en cuyos edificios palpitó la mayor parte de la actividad económica y social de la ciudad hasta hace unos años.
Ha sido un tema con ribetes de cascada kafkiana, ya que el aludido andamio, levantado hace un quinquenio para proteger la fachada de una casa protegida, en reconstrucción, súbitamente se paralizó por los efectos de la crisis económica. Han abundado en los despropósitos de tan fatal desenlace, unos dudosos valores arquitectónicos que, caso de tenerlos, son puestos en tela de juicio por muchas voces. Sin embargo este revés puede ser aprovechado por el gobierno municipal, que se estaría planteando la revisión del actual catálogo de edificios a proteger de la ciudad.
Ante tan excelente buena nueva, cabe reconocer la labor desarrollada, en este asunto, por la regidora de Territori, R. Torró, casi desde el día siguiente a la toma de posesión del cargo. En este sentido, y como contrapunto, cabe observar la desidia que mostró en dicha cuestión el anterior responsable de urbanismo de la ciudad, el popular Filiberto Tortosa, que a la vista de los antecedentes reseñados no dio un palo al agua, para resolver un problema cuyo alcance ha tenido tan nefastas repercusiones.
Los trabajos que conducirán a la normalidad, después de muchos meses de protocolaria gestión, serán acometidos antes del verano, cuando des de el propio ayuntamiento se proceda a consolidar subsidiariamente la fachada, que data de 1870, de propiedad privada, apuntalada actualmente por el polémico andamio, el cual será retirado, aplicándose unos trabajos de consolidación de fachada, según la redacción del proyecto necesario, tal y como avanzó la edil Torró.
LA POSDATA
Siguiendo la estela de buenas noticias, cabe apuntar la que expandía la sede de Coeval, ubicándola en Quatretonda, haciéndose eco de una inaudita y modesta conquista, la protagonizada por l’Heretat de Pere, “una quesería adaptada a los nuevos tiempos que ha conseguido que sus quesos de cabra se exporten a Estados Unidos e Inglaterra”.
Así como también el fenómeno denominado “Assemblea de Joves Meruts”, cuyos orígenes se remontan a la organización de festivales musicales alternativos, los Meruts. Sin embargo la escalada organizativa de este colectivo de jóvenes asamblearios empieza a consolidar una presencia organizativa ascendente en actos de relieve, como aconteció hace unas semanas con el Mig Any Meruts, celebrado en Agullent, o la doble sesión de Xavi Castillo, hace una semana en el teatro Echegaray de Ontinyent. Precisamente en ese mismo escenario ahora anuncian, para final de mes, las primeras “Jornades de Teatre”, con una selección de obras anunciadas por los organizadores para “tots els públics i preferències”.
Publicado: 17/03/2012
Xàtiva fa dos setmanes, Ontinyent el passat divendres, darrerament sempre igual, l’Alcoià Xavi Castillo aconsegueix esgotar les entrades. No debades el seu llenguatge popular, el representar al bufó satíric que caricaturitza com ningú als principals mandataris valencians, fa que un públic en augment estime les seues parodies, tan arrelades al sentir de molta gent valenciana, especialment la de les comarques centrals.
Es el que va succeir a Ontinyent en les dues sessions de vesprada i nit, amb un teatre ple de gom a gom, on durant mes de dos hores el públic va riure com feia temps no es veia al recinte de l’Echegaray. L’espectacle “verieu-ho show” que escenifica Xavi Castillo es un recull de les actuacions setmanals que ofereix actualment a Levante TV, però que també es poden seguir per internet, en You Tube. La seua irrupció escènica, que va estar precedida de la careta musical que fa de sintonia als seus programes televisius, el “muchísimo amor” dels Led Zeppelin, fou per les portes d’entrada/eixida del teatre, per a dirigir-se a l’escenari, vestit de capità moro, càrrec d’unes festes tan substancials als ontinyentins, acompanyat dels músics A-Phonics. Va ser el preàmbul adient per a fer saltar la xispa d’una sàtira continuada i a la altura dels personatges parodiats.
Els temes del “verieu-show” anaven lligats a les noticies de l’actualitat valenciana, protagonitzades per les caricatures de mandataris del PP valencià, cobrant especial rellevància els casos de F. Camps i A. Rus. Encara que el personatge que borda, el qual suscita mes racions de rialles i d’aplaudiments, es el de l’alcaldessa de València, Rita Barberá. La qual va portar a reflexionar públicament al X. Castillo, quan en un moment de l’espectacle es referia a allò que diu “la realitat supera a la ficció”. I com a mostra va reproduir la contundent resposta de R. Barberá a Mónica Oltra, el dia abans a les Corts Valencianes, quan la diputada de Compromís va fer responsable política a l’alcaldessa del saqueig originat en la depuradora Emarsa. Òbviament temes dels seus espectacles com a Pot de Plom, també van tindre presència, des de el boato del capità moro i el seu emblemàtic “açò ho pague jo”, la foscor de Canal 9 o fins l’evocació del Papa.
El Xavi entra, amb les representacions del “veriue-ho”, amb eixa línia d’actor-periodiste que de forma ascendent practica, ja fa un temps, el també actor Jordi Évole, posat a incisiu periodista al programa televisiu de la Sexta “Salvados”.
Com acostuma Xavi Castillo, el temps de l’espectacle fou un continuat monòleg, amb ràfegues musicals dels A-Phonics, on les crítiques, amb eixe tarannà satíric i còmic, que deuria plasmar-se al món de les falles, son dutes pel d’Alcoi als camps d’ara i ací. Tirant mà, de vegades, de recursos expressius que voregen amb l’escatologia. Però, sobre tot, fent partícip al públic assistent, i sempre amb to humorístic.
Sense dubte en un temps de regressió, a mes de depressió, les irreverències del Xavi es veia que tenien efectes balsàmics i, com es clar, foren sovint agraïdes pel llarg rastre de seguidors que, com feren els ontinyentins i veïns de la comarca que acudiren a l’esmentat teatre, gaudiren, es van riure i aplaudiren les intervencions del bufó valencià contemporani per excel·lència.
Publicado: 11/03/2012
Una semana de pequeñas cosas, o no según el cristal que se mire, por los pagos ontinyentins, como acontece con el pulso mantenido por el gobierno municipal con la UNED. También ha deparado, estadísticamente, mas paro. La irrupción de una resolución judicial, que desautoriza decisiones de los gobiernos de Manuel Reguart y Lina Insa. Así como el manifiesto, por lo que tiene de altavoz de denuncia, emitido desde el denominado “Consell de Cooperació de l’Ajuntament d’Ontinyent”, donde sin citar nombres, hartamente conocidos, que en una democracia real y justa serian carne de presidio, denunciaban los presuntos fraudes que han saltado a la luz pública, perpetrados en el transcurso de los últimos años en la Conselleria d’Immigració i Ciutadania. También ha sembrado inquietud en ciertos círculos esa suerte de globo sonda del que informaba este diario el pasado domingo: “Los jueces apuestan por centralizar todos los juzgados en la Ciudad de la Justicia”. Según se desprende de la mentada noticia, con el juez decano de Valencia al frente, Pedro Viguer, ahora esgrimen la palabra mágica “ahorro” (¿para quién?) a la hora de blandir un retroceso histórico, la centralización. Un pronunciamiento que pretende enmendarle la plana a la Generalitat, la cual tiene pendientes nuevos juzgados en Ontinyent, Xàtiva y otras muchas poblaciones. No es baladí el temor que alberga alguna formación política, acerca de que se busque generar una confrontación entre municipios y sus representantes políticos. En el avance de Levante EMV, el partido judicial de Ontinyent, que tanto costó consolidar, como bien sabia el desaparecido magistrado ontinyentí Vicent Ll. Montés, seria uno de los “sacrificados”, para mayor gloria del despilfarro ejecutado por el PP valenciano.
Este viernes se anunciada lo que será el readaptado y utilitario proyecto del Museo Textil, a ubicar en el Palau de la Vila. Una apuesta del batle, Jorge Rodríguez, a través de la Fundación Universitaria, que irá condimentada de tienda con souvenirs alusivos y servicio de bar en el mismo edificio medieval. Una propuesta que pretende anclar el museo, a la par que aspira a ser un reclamo para toda clase de turistas. Una becaria selecta será la encargada de cocinar tal oferta. Tiempo al tiempo.
La cal de la semana procedía del municipio de Aielo de Malferit, cuyo alcalde, José Luis Juan, se hacía presente en las páginas del Butlletí oficial de la província de Valencia, donde se daba cuenta de un edicto aprobado por su gobierno, entorno a una sublime ordenanza de “policia i bon govern”. Una decisión que, como informaba esta edición, “prohíbe la mendicidad y la castiga con multas de 1.000 euros”, entre otras lindezas que invitan a salir huyendo de la población. De ahí que el damnificado aieloner Llorenç Barber, por J. L. Juan, en la presentación en Valencia de la XVª edición del exiliado festival Nits d'Aielo, pronunciara una verdad inexorable “La imagen de la música valenciana es un señor con maleta que se va”.
LA POSDATA
A falta de datos de rigor, que sitúen en su punto exacto los factores que han hecho bajar sensiblemente el volumen de agua depurada en los últimos siete años, textualmente un 36%, según datos que hacía públicos esta semana el regidor de medio ambiente de Ontinyent, Fran Quesada, en relación al consumo de agua tratada en la Estación Depuradora de Aguas Residuales. Hay que señalar como Quesada apuntaba que la reducción del consumo, que ha pasado, en 2004, de 7.903.913 m3, a 5.059.824 m3, en 2011, obedece, donde más le duele a Ontinyent, “al descenso de la actividad industrial en la zona”, un dato mas que avala la caída en picado del sector textil
Publicado: 8/03/2012
Existe unanimidad entre los poderes económicos y políticos ontinyentins, dígase Caixa Ontinyent, Coeval o Ayuntamiento, acerca de incentivar y promocionar la formación y la educación de rango universitario, como uno de los referentes activos de cara a afrontar con mayor solvencia el incierto futuro en el que nos hallamos sumidos.
Por eso cualquier polémica o pronunciamiento que se suscite al respecto, como ha venido sucediendo en los pasados días, despierta atención, en base a que es un tema donde se conjugan esperanzas y temores.
La chispa que ha desencadenado cierta zozobra se originó cuando el gobierno ontinyentí, siguiendo la necesaria toma de medidas racionales en la aplicación del gasto municipal, optó por reducir la suma que destina a los estudios universitarios de la UNED, en un 33%, pese a lo cual dicho gobierno aún tenía previsto destinarle, en 2012, más de 164.000 euros. Lo cual no es moco de pavo precisamente, sobre todo si tenemos en cuenta que el número de alumnos matriculados oscila sobre los 300, y para mayor abundancia tampoco el cien por cien del alumnado está censado en Ontinyent. De esta circunstancia y de otras, como la apuntada por el regidor de educación, Pepe Pla, al señalar que el ayuntamiento de Valencia, abona a dicha concepción académica menos que el ayuntamiento de Ontinyent, cuando el cómputo de población del Cap i casal supera mas de veinte veces a la ontinyentina,, de lo que se derivan varios agravios comparativos que, con la que está cayendo, resultan insostenibles.
Además cabe advertir de la súbita irrupción de una suerte de chantaje, consistente en una supresión de “tutoría”, promovido desde los órganos rectores de la UNED que preside Javier Paniagua, con el ánimo de poner en contra, al alumnado, de un gobierno que tiene que tomar decisiones en aras de un equilibrio presupuestario e igualitario para toda la ciudadanía. Porque como apuntaba el edil Pla, desde la dirección de la UNED deberán dar pasos de adaptación al nuevo panorama, “com a ensenyament a distància que és, hauria de fer servir i invertir en mitjans audiovisuals, videoconferències i demés”.
Finalmente, en la mañana de ayer, el conflicto daba un viraje y los contendientes rubricaban un acuerdo de salida al trance, según el cual se mantienen las tutorías presénciales durante este curso, que era bien valorado por las tres partes implicadas, Ayuntamiento, UNED y alumnos.
Y aunque se ha hecho público en que consiste el compromiso aportado al acuerdo por alumnos y profesores: “la formación en nuevas tecnologías para haces las tutorías “on line” desde el próximo curso”, no sucede así desde el gobierno municipal, aunque no han cuantificado la derrama que tienen que aportar, y que Pepe Pla sintetizaba en hacer un “esforç” por parte del gobierno del que forma parte, es obvio, asimismo, que al menos el recorte previsto para el presupuesto en curso será irrelevante por este asunto.
Como contrapartida el batle, Jorge Rodríguez, a modo de una contraprogramación consistorial al meollo de la UNED, o vete a saber si en una sabia jugada de templar recelos y susceptibilidades, anunciaba que, pese al languidecimiento económico de las administraciones, el proyecto del nuevo aulario universitario ontinyentí seguía en pie, según le acababa de ratificar el rector de la Universitat de Valencia, E. Morcillo, y que las obras, a cuyo concurso de edificación se presentan diez empresas, serán adjudicadas los próximos días, para que estén disponibles el curso 2013-2014. Y como insisten en fuentes del susodicho gobierno: a cero euros.
Publicado: 4/03/2012
Cuando el pasado 15 de Febrero, Sor Adela Pla, priora del convento de las monjas Carmelitas de Ontinyent, le dirigió al batle de la ciudad, Jorge Rodríguez, una carta donde le expresaba la “renuncia” a aceptar la subvención anual de 2700 euros”, a la par que introducía un ruego, pues ante lo que califican como “gran crisis económica que tanto afecta a nuestro querido pueblo”, como si se supieran al dedillo el anuario económico de la Caixa, de cuyos sombríos datos locales se hacia eco este diario esta semana, donde solicitaban, “por acuerdo comunitario”, que dicha donación se efectuase “a favor de quienes en estos momentos lo están pasando mal”. Lo que sin la menor duda no llegaron a pensar es que dicho gesto llegaría a los periódicos, ya que en definitiva su apacible vida tanto dista del bullicio que generan los medios de comunicación.
Sin embargo, en una sociedad hambrienta de iconos y de ejemplos, la renuncia económica de las Carmelitas, aunque modesta, es como un canto y una llamada de atención, más allá de su prudente pronunciamiento y alcance, para quienes durante los últimos quinquenios han dilapidado, cuando no vilmente sisado al erario público. Y esos saqueadores tienen nombre y apellidos, independientemente de las decisiones torticeras de la justicia. Este jueves publicaba Levante EMV una noticia, como muestra a lo antedicho, socialmente vergonzante: “El Consell reconoce la dependencia de un niño de Ontinyent pero le niega la ayuda por falta de dinero”.
Pero donde el espíritu de Sor Adela les da sopas con honda, desde la mas espartana sencillez y humildad, digo de los purpurados de la iglesia católica valenciana, ya sea el finado, como máximo responsable de la afanada herencia Nadal, García Gascó, o su sucesor, Carlos Osoro, quienes por rango han participado en una execrable ignominia, al violar la voluntad testamentaria de la hija predilecta de Ontinyent, María Nadal. La cual, pese a que llevó una vida presidida por la sencillez, consciente de su vasto legado quiso, como acaba de hacer Sor Adela, que en su caso sus bienes sirviesen, entre otros fines píos, para aliviar a los ontinyentins, a través de entidades como Caritas. Sin embargo ni a este ni a los otros destinatarios de su herencia les ha llegado lo rubricado en el testamento. Como no sean algunas migajas de los mas de 23 millones de euros, o del bocado destinado a remozar, a cuerpo de rey, la casa abadía del párroco de Santa María, ahí se llegó el legado.
Por todo ello se sigue esperando en Ontinyent una misiva del arzobispado de Valencia donde “renuncie” a la afanada herencia Nadal, haciéndola llegar a sus beneficiarios testamentarios, tal y como hacía el alcalde ontinyentí, en su escrito de respuesta a la priora, comprometiéndose a respetar su “voluntad”.
LA POSDATA
La presentación del nuevo “Butlletí d’Informació Cultural” de Ontinyent ha dejado un sabor agridulce, ya que independientemente del innegable trabajo acometido y del que hacen gala los gestores políticos, la oferta que se plasma peca de ser excesivamente doméstica. Y además el concepto de vanguardia cultural brilla por su ausencia.
Lo dulce procede de ese querer, que a duras penas puede, dando pasos como el susodicho continente, en versión papel y digital. El problema es de contenidos. Y es que con o sin boletín, el regidor de cultura a lo máximo que ha aspirado, en medio año de gestión, ha sido a elaborar unos estatutos donde todo nombre con marchamo cultural obtenga el preciso eco del ayuntamiento. Pero eso si “tutelados” por el gobierno municipal.
Publicado: 1/03/2012
Sin lugar a dudas el premio “Fer comarca”, concedido en su 10ª edición por el IEVA a la Universitat de Valencia, en reconocimiento a su labor de promoción educativa, el cual se puede valorar, y con diferencia, como el más meritorio y de mayor visión de futuro de los otorgados hasta la fecha. Sin que ello pueda significar un menosprecio A los anteriores. Simplemente que los “premiadores” parece que al fin han salido de su ombligo, un tanto folclorista, y han aflorado una clarividencia que se venía echando de menos, la cual se ha plasmado en ese recalcar aquello que realmente hace comarca. Y la apuesta universitaria, retando a la crisis, lo es.
Pero “Fer comarca”, en términos teóricos, es también extensible a organismos de la Vall como la Mancomunitat de Municipis, Caixa Ontinyent o Coeval. Una contrariedad contra esta y el resto de comarcas valencianas, en vocablos políticos, fue la que practicó el actual secretario general de los socialistas valencianos, J. Alarte, quién nada mas acceder al cargo, suprimió dicho concepto de su organigrama Y así le ha ido.
Pero en el ente valldalbaidí de actualidad, donde compete detenerse, por su alcance, es en el de la Mancomunitat. Por su papel comarcal, llamado a crecer y hacerse mas necesario en estos tiempo de crisis general.
Ello conlleva la necesidad sobre que empiecen a despejarse una serie de interrogantes que suscita el futuro inmediato del organismo comarcal, que no son pocos. Sobre todo desde que este lunes, en el transcurso del pleno de la Mancomunitat en Benigànim el presidente, F. Tortosa, tuvo que retirar unos presupuestos, en principio para adaptarlos a los últimos dictaos del gobierno de Rajoy, pero también, según voces opositoras del ente que presionaron al frágil gobierno que preside F. Tortosa, para deshincharlos y adaptarlos a la cruda realidad. Y es que cuando todas las administraciones están hacendosas con los recortes, hay voces en el seno de la Mancomunitat que no entienden porque se incrementa la cuota de los municipios al ente comarcal. Extrmo este que no es compartido por su presidente. Lo que si resulta irrefutable es que atajar el agujero económico, que junto al heredado de su antecesor, también del PP, ya supera los 3 millones de euros, es una tarea inaplazable. Y en ese sentido F. Tortosa afirma que están trabajando. Sin embargo también colean incongruencias, como la que atañe al recién acondicionado salón de sesiones de la Mancomunitat, que ha costado un pico, pero que hoy por hoy sigue infrautilizado. Así mismo en el tema de las retribuciones a los empleados del proyecto Trébol, hay controversia política acerca del recorte salarial. Todo lo cual pinta un panorama nada boyante para la Mancomunitat, frente al moderado optimismo de su presidente, quién apela por el esfuerzo de todos para seguir enarbolando, esta Mancomunitat, el marchamo de modélica.
Además, a finales del pasado mes de enero hubo una reunión de representantes de mancomunidades en la sede valldalbaidina de Ontinyent, donde como informó este diario se envió un “ultimátum a Fabra para garantizar la supervivencia de las mancomunidades”, y donde solicitaban una audiencia con el presidente de la Generalitat. Finalmente esa reunión tendrá lugar este jueves, pero con el vicepresidente J. Císcar. Una oportunidad para que Filiberto Tortosa, pueda emular a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, cuando en enero se jactaba en los medios acerca de “mi lealtad es con Valencia, después está el partido y el presidente”, es decir, en el caso de Tortosa, este debería pronunciarse ante el Consell diciendo: “mi lealtad es con la Vall d’Albaida...”.




















